Algunas palabras sobre mis desnudos.
En la mayoría de mis fotos veréis el cuerpo femenino desnudo, ya que he dejado de lado los desnudos masculinos. No es porque no me guste fotografiar a hombres, sino porque se ponían en contacto conmigo modelos que querían mostrar sus encantos en un contexto erótico y no artístico, tal y como a mí me gustaría. Por supuesto, mis modelos, a quienes podéis ver en mi página web www.saraduszczyk.com o en Artmajeur, son profesionales y la colaboración con ellos fue maravillosa y muy satisfactoria. Estoy orgullosa de los resultados de estas sesiones y segura de que las repetiremos en el futuro.
Mis desnudos femeninos.
El cuerpo femenino despierta grandes emociones, desde siempre y en todas las sociedades. El siglo XXI no es una excepción. Nos encontramos con él en galerías, museos o publicaciones artísticas, observándolo a través de la mirada de creadores, grandes pintores, escultores, fotógrafos o en la vida cotidiana. En este ámbito ya no somos tan tolerantes, abiertos ni libres de prejuicios. Hay personas a las que les molesta un pezón visible bajo una camiseta, una mujer amamantando a su hijo, una falda demasiado corta o un escote demasiado pronunciado, o bien su cuerpo se convierte en objeto de juicio por ser demasiado gordo, demasiado viejo, demasiado feo, etc. Por eso quiero haceros comprender el valor que tiene para mí.
El cuerpo de mis modelos es para mí una especie de herramienta que me permite exteriorizar mis pensamientos, mi filosofía de vida, mis sentimientos, los que experimento cada día o los que viví en el pasado. Es mi manera de expresarme: yo contra el mundo.
Cada fotografía es mi conversación silenciosa con vosotros. Cada fragmento del cuerpo fotografiado es para mí un artefacto, es belleza en sí mismo. Lo trato con respeto y con el cuidado que merece. El cuerpo desnudo en mis fotografías es siempre sutil y natural. Quiero liberar esa naturalidad que crea equilibrio. Y ese equilibrio no me permite contemplarlo a través del prisma de la sexualidad. Quiero decirlo porque la parte masculina de mi público los percibe precisamente de ese modo. ¿Tiene derecho a hacerlo? ¡Claro que sí! Y yo siento la necesidad de decir en voz alta que no creo desnudos eróticos.
Creo fotografía de desnudo desde una perspectiva humanista. Me centro en el ser humano como individuo, en sus emociones y su singularidad, en su divinidad. Así es como lo expresaría. Quienes me conocen saben que soy Ola, la que lleva ese nombre desde que nació, y Sara, la que fue LIBERADA por ese nombre y a la que le permitió entregarse plenamente a la pasión de crear.
Estoy orgullosa de mis fotografías desde la primera que tomé. En primer lugar, porque me hacen sentir viva, en segundo lugar, tengo una gran necesidad de crear, y la fotografía me permite realizarme; en tercer lugar, las personas con las que me cruzo en el día a día satisfacen mi necesidad de compartir la vida, y eso es lo que me llena, ¡así que acompañadme aquí y en la vida real!
Vuestra Sara